A Partir de la Música de Cámara

Historia de la Música de Cámara (VI)

12 November, 2007 Enviado por: jcoello | [Enviar entrada por email]
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H. PurcellEn Inglaterra, las influencias francesas fueron muy fuertes después de la restauración, pero Purcell, aunque se haya inspirado ampliamente en los métodos franceses, era un entusiasta admirador de los italianos, cuya música encontraba mucho más seria. Así se encontró en una posición comparable a la de un joven compositor inglés de los principios de la era victoriana que habría despreciado a la escuela italiana predominante y habría profesado su admiración para con Beethoven y Schumann. En 1683, publicaba su primer recopilación de doce "sonatas a tres partes" para dos violines, bajo y clavecín, indicando en la introducción que imitan deliberadamente el estilo italiano. Se supone, en general, que Bassani le sirvió de modelo, pero Fuller Maitland piensa más probable que el estilo de Purcell se inspira en las sonatas de G. B. Vitali (1677). Esta cuestión importa poco, ya que el carácter típicamente inglés de Purcell es manifiesto en estas obras y, a pesar de su admiración reconocida para los italianos, queda claro que la tradición inglesa de Matthew Locke ejerció una influencia igualmente profunda sobre la formación de su estilo.

Estas sonatas se enmarcan en el estilo de la sonata da chiesa, sin movimientos de danza. Son a menudo más largas que las sonatas italianas, con a veces seis o siete movimientos, y los movimientos aislados son bastante largamente desarrollados. Purcell posee un control contrapuntístico de primer orden y sus temas fugados tienen una singular originalidad. Incluso cuando adopta un tipo de tema italiano, se traiciona rápidamente por alguna particularidad contrapuntística o por una extraña armonía que resulta del uso característico que hace de la escala menor melódica, descendente y ascendente. Los movimientos lentos a tres tiempos tienen mucho más afinidades con las melodías inglesas que con los arias o las danzas italianas; el ritmo de la hornpipe inglesa anima sus allegros y, en las introducciones lentas, se encuentran a menudo los ritmos de la vieja música de masque inglesa, familiar en la obra de Lawes y Locke.
La segunda recopilación - diez "sonatas a cuatro partes" - va dirigida a los mismos instrumentos, a pesar de su título. Estas sonatas no se publicaron hasta 1697, dos años después de la muerte del compositor. Son sonatas también da chiesa, dónde se observa un mayor control de la forma que en la recopilación anterior. Las armonías son a menudo asombrosas y el estilo muestra, en general, la personalidad de Purcell de manera muy señalada. En efecto, son mucho más originales que las obras de Corelli, incluso las del último período, aunque no poseen este encanto italiano que provocó el éxito de Corelli. La quinta sonata es digna de interés ya que se trata de un larga chacona sobre un bajo obstinado repetido sin variación cuarenta y cuatro veces. La novena sonata es la famosa Golden Sonata.

Las sonatas de Purcell desgraciadamente no dieron nacimiento a una escuela de música de cámara en Inglaterra. Tras Purcell, las únicas obras inglesas de este tipo dignas de interés son las de William Boyce (1710-1779), que ilustra esta curiosa práctica inglesa de conservar tradiciones que los otros países desde hace tiempo abandonaron.

La música de cámara escrita sobre los modelos del siglo XVII se apagó progresivamente durante la primera mitad del siglo XVII. Cedió el lugar a la sonata solista y al concierto. Alessandro Scarlatti escribió algunas obras de música de cámara sin importancia, una sonata para flauta y dos violines, que presenta poco interés, y cuatro sonatas para cuarteto de cuerda, expresamente señaladas senza cembalo (sin clavecín). Son obras agradables en el estilo de Corelli, aunque se hayan escrito probablemente después de 1715. Se trata seguramente de los más antiguos cuartetos de cuerda fuera de la música de la era isabelina, pero estas sonatas no aportan nada a la historia de la música de cámara. Se hicieron camino en Inglaterra y fueron impresas por un editor inglés como conciertos grossos, con otros dos conciertos que no son probablemente de Scarlatti, sino que se añadieron para que la recopilación alcanzara la cifra convencional de seis obras. Bach, que fue prolífico en todas las ramas de la música, sólo dejó dos sonatas para dos violines y una sonata para violín y flauta, tres obras de una gran belleza y llenas de encanto. La contribución de Haendel es más importante. En su juventud en Halle, compuso una recopilación de seis sonatas para dos oboes y bajo, que revisó a continuación y publicó en Londres. Son muy bonitas y originales. Una segunda recopilación de seis sonatas para dos violines, oboes o flautas fue publicada por Walsh en 1733. Con estas sonatas, Chrysander publicó, en la edición completa del Haendel Gesellschaft, tres tríos cuyos manuscritos se encontraron en Dresde. Walsh publicó una tercera recopilación de siete obras en 1739. Todas estas obras muestran la marcada individualidad de Haendel y un gran número de entre ellas revelan la influencia de la música nacional inglesa. Los hermanos Giuseppe y Giovanni Battista Sammartini también publicaron (a menudo en Londres) una muy bonita recopilación de sonatas para dos violines de Pergolesi y sonatas en trío interesantes. El hermano más joven, el más importante de los dos, fue el maestro de Gluck. La música de Sammartini anuncia claramente el estilo de Haydn; es, en realidad, uno de los principales creadores de este estilo sinfónico que condujo a las sinfonías de la escuela clásica de Viena.

Hay una ruptura completa entre la música de cámara anteriormente mencionada y la música de cámara clásica que comienza con los cuartetos de cuerda de Haydn. No es necesario buscar a los antepasados de los cuartetos de Haydn en obras como los cuartetos de Alessandro Scarlatti, sino en las sinfonías de Sammartini y los compositores de Alemania del Sur en Viena y Mannheim. El cuarteto de cuerda clásico es una reducción y un refinamiento de la sinfonía para orquesta para instrumentos de cuerda, lo que explica la falta total de vínculo entre el estilo de Corelli o Haendel y el de Haydn y Mozart. Los cuartetos de cuerda clásicos sólo llegaron a Italia hacia 1770 y aún más el modelo de la escuela vienesa que el de sus propios antepasados italianos.

  • Cobbett's Cyclopedic Survey of Chamber Music
    © Oxford University Press, 1963 - Primera edición, 1929

    © Éditions Robert Laffont, S.A., Paris, 1999 - Vol. II, pp. 1023-1025

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    Comentarios

    np me parece ya que no encuentro lo que quiero
    anonimo - 03 June, 2008 - 02:15:10
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